En primaria y secundaria, más de 60% no sabe matemáticas básicas

Estudiantes de escuelas indígenas y comunitarias obtienen siempre los rendimientos más bajos

Sylvia Schmelkes, consejera del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), destacó que los resultados de la prueba Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) muestran que en el país 60.5 por ciento de alumnos de primaria y 65.4 de secundaria no logra el nivel básico en matemáticas.

Schmelkes refiere lo anterior en el cuaderno Educación para un desarrollo sostenible, la reforma necesaria, editado por el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado y que forma parte de la colección Aportes al debate parlamentario. La ex presidenta del INEE detalla que en cuanto a primaria, la falta de equidad se advierte en los resultados por tipo de servicio: los alumnos de escuelas indígenas y comunitarias obtienen siempre los rendimientos más bajos.

En todo caso, apuntó, lo notable es que dos terceras partes de los estudiantes de primaria y secundaria no están logrando lo que se puede considerar básico: aquello que los alumnos deben saber para seguir estudiando o para enfrentar las demandas de la vida cotidiana.

La también investigadora asevera que el problema más grave en materia educativa es la inequidad, pues existen enormes diferencias entre los servicios en cuestiones como infraestructura, recursos para la enseñanza y el aprendizaje, así como en el personal docente, directivo y de apoyo.

A la educación, sostiene, le está costando muchísimo trabajo actuar como mecanismo igualador que vaya contra la tendencia de la polarización y la desigualdad.

Schmelkes señala que la tasa de cobertura en enseñanza media superior es de 57 por ciento; sin embargo, 2.4 millones de jóvenes están fuera de la escuela.

Patricio Solís, investigador de El Colegio de México señala que el acceso a la educación media superior y la cobertura universal es una meta fuera del alcance de la Agenda del Desarrollo Sostenible 2030, por lo menos en la lógica y con los recursos de que se dispone actualmente. Aun cuando la cobertura se incrementara 3 por ciento cada año, no se alcanzaría siquiera la cobertura universal restringida que se plantea.

Asevera que el rezago en la educación básica es un obstáculo para la expansión de la educación media superior. La formulación del decreto de ley que señala la obligación del Estado de ofrecer un lugar a todo aquel que en 2022 tenga entre 15 y 17 años y hubiera concluido la secundaria, es una meta que significa lograr que al menos 90 por ciento de los jóvenes del país cuente con un lugar en la enseñanza media superior.

En el ciclo escolar 2016-2017 la población matriculada en bachillerato (de 15 a 17 años) apenas llegó a 57.2 por ciento. Sostiene el investigador que actualmente 20 por ciento de jóvenes en edad típica –de 15 a 17 años– se encuentra con rezagos en educación básica y, por tanto, no son elegibles para cursar la enseñanza media superior.

* La Jornada / Víctor Ballinas