Del horno a la mesa, pan de muerto; una tradición mexicana

Huevo, mantequilla y azúcar son mezclados en una masa homogénea a la que se le unen pequeños huesos y un cráneo

CIUDAD DE MÉXICO.

Este 1 y 2 de noviembre en México se realiza la celebración del Día de Muertos y con esta tradición también llega el pan de muertos que año con año es elaborado para gusto de quienes conmemoran a los seres que ya no se encuentran a su lado.

El señor Gary Salazar, de oficio panadero, desde hace 30 años elabora este suculento alimento. Para su preparación se requiere de harina, huevo, mantequilla, azúcar, levadura, sal, leche y jugo de naranja para darle ese toque especial.

Los ingredientes son mezclados hasta conseguir una masa homogénea, que después es cortada para hacer la parte central del pan, posteriormente con pedazos más pequeños se le da forma a lo que serán los huesos y el centro que simula el cráneo.

¿Una vez que se hace la bolita qué sigue? Ahorita dejar un poquito que repose para darle tamaño, más o menos de esta forma y continuamos en ponerle las canillas, es la misma masa, pero con una pequeña modificación, le ponemos un poco de harina a la misma masa para cambiarle la característica ya que esta es muy suave y si le ponemos la misma masa se va a fundir y se desaparece, esto lo que le llaman a los huesitos. Se toman y se van cuadrando los huesillos o canillas para que tengan la forma presentable de una hojaldra y simule esto le tenemos que dar un pequeño aplastón para que no salgan los panes muy inflados y lleguen a tirar esas decoraciones que son los huesitos o canillas”, señaló Gary Salazar.

Una vez que el pan ya tiene la forma característica ingresa a una cámara de fermentación y al cabo de 30 minutos es sacado para llevarlo al horno y cocinarlo a una temperatura de 220 grados durante 55 minutos para que no quede crudo.

Cuando el pan ya está cocido se deja enfriar para continuar con el proceso.

Después de ahí entra a un barnizado, se derrite mantequilla para darle ese aroma, se deja que seque la mantequilla, que está en estado líquido y luego se le espolvorea el azúcar, esta debe de ser blanca para darle un toque de primera calidad y que la azúcar sólo sea el polvo del mismo, que no sea en volumen grande porque a la gente no le gusta, no le agrada y por eso se deja secar y absorbe muy poca azúcar y así la gente no lo siente en el paladar”, indicó el panadero.

Este año el trabajo para Gary se incrementó debido a que es quien dirige la preparación de Pan de Muerto en la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canaimpa), la cual tiene a su cargo la realización de 55 mil piezas que serán entregadas gratuitamente a la ciudadanía este jueves en el Zócalo capitalino.

Consuman este riquísimo pan que es una de nuestras tradiciones reconocidas a nivel mundial, la mayoría piensa que es algo diferente cuando hablados de los muertos, del pan de muerto y ya cuando lo ven dicen que rico está, además con su aroma algunos de canela, anís, otros le ponen nuez, otros le ponen creman pastelera, en fin, existe una gran variedad”, agregó.

La Canaimpa también tiene preparado para este jueves talleres dirigidos a los pequeños de casa, en donde se les enseñará a elaborar un pan de muerto,

La cita será a partir de las 10 de la mañana, personal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), será el encargado de repartir el pan de muerto, que será acompañado de un vaso con leche o un café.

Excélsior