Por siempre Da Vinci

Contemporáneo de Miguel Ángel, Rafael y  Nicolás Maquiavelo; las capacidades extremas y la creatividad con las que vino al mundo  le permitieron  ser pintor, escultor, anatomista, ingeniero militar, arquitecto, músico, poeta, urbanista, botánico, inventor y… todo lo que se propuso.

El gran Leonardo da Vinci nació un 15 de abril en Italia, 40 años antes de que Colón hiciera el primero de cuatro viajes a América.
Sobre su rivalidad con Miguel Ángel,  el padre de los frescos que asombran al mundo en la Bóveda de la Capilla Sixtina, escribiremos en una entrega posterior.
Atemporal, único, Leonardo dejó sus huellas impresas por siempre en la historia del arte y las ciencias. Con el mayor número de talentos inigualables en múltiples disciplinas, vivió en una época de genialidad; sirvió a reyes y,  construyó una extraordinaria leyenda  en aquellos años  en donde la vida valía casi nada.

“Nada debe temerse tanto como a una reputación dañada”, escribió después de haber sido denunciado anónimamente de sodomía con un prostituto de 17 años en 1476;  la acusación, tras dos vistas judiciales  fue desestimada por la ausencia de pruebas con la condición de que no se recibiesen más denuncias.
Sigmund Freud escribió en  1910 que, Leonardo era muy probablemente homosexual. El padre del sicoanálisis dijo que da Vinci por las condiciones en las que creció y por  lo que se conoce de su vida, nunca pudo haber visto con lujuria a ninguna mujer.
El genio renacentista jamás redactó línea alguna sobre sus preferencias sexuales.
La casa de subastas neoyorquina Christie’s remató en días pasados una pequeña obra (45.5  X 65.6 cms.) denominada “Salvator Mundi” (Salvador del Mundo), que los especialistas adjudicaron a la autoría de  Leonardo apenas en 2011. En la obra de arte se pueden apreciar los rasgos andróginos característicos del artista en la faz de Cristo, vestido renacentista y  una esfera de cristal en una   mano.

Considerada el santo grial del arte en el mundo,  “Salvator Mundi” fue rematada por  la escandalosa cantidad de 450.3 millones de billetes verdes, algo así como nueve mil millones de pesos.
Con ello, esta pintura perdida durante mucho tiempo en una colección privada rusa y que,  alguna vez decoró la estancia privada de Enriqueta María de Francia, esposa del rey Carlos I de Inglaterra, se convierte en la obra de arte más cara que se haya vendido en el mundo, superando a la serie  “Mujeres de Argel” del español Pablo Picasso.
¿El arte de uno de los grandes genios del renacimiento  vale esa cantidad de dólares? Es difícil saberlo; lo que sí se puede saber y cada día estamos mejor convencidos de ello es que, como sea, el gran Leonardo Da Vinci es un hombre para todo, un artista fuera de serie y, un regalo para la humanidad.

Twitter: @santiagooctavio