Las otras dudas sobre la relación de México y la CIA que dejan los archivos del asesinato de Kennedy

(Original Caption) Informal Chat. Washington: President Johnson and Mexican President Gustavo Diaz Ordaz chat informally as they pose for photographers in the Chief Executive's office today.

El anuncio de Trump sobre la liberación de los archivos correspondientes al asesinato de John F. Kennedy generó expectativas en ciertos círculos de académicos, periodistas y de aquellos que han seguido por más de 40 años uno de los momentos más intrigantes de la historia contemporánea estadounidense.

Para algunos expertos sobre el asesinato de Kennedy y la guerra fría, los documentos liberados no aportaron nuevas pistas sobre el hecho en sí. Peter Kornbluh, autor de Back Chanel to Cuba dijo sentirse frustrado. Trump hizo públicos poco menos de 3 mil pues, aunque por ley debieron publicarse más, el presidente en turno mencionó que podría vulnerarse la “seguridad nacional”. Dentro de estos archivos hay más de 100 que fueron escritos por la oficina de la CIA en la Ciudad de México y es probable que cuando se desclasifiquen todos, ese número incremente, pues tanto la ciudad como el gobierno mexicano tuvieron un rol importante dentro de la Guerra Fría Interamericana. Y, en ello, la Dirección Federal de Seguridad (DFS) funcionó como parte de la red de inteligencia de la CIA en México.

México en los archivos

Desde hace más de 20 años, por medios periodísticos y académicos, sabemos que tres ex presidentes formaron parte de la nómina de la CIA, lo que implica un nivel de cooperación de inteligencia al más alto nivel y, quizá, sea de los pocos países latinoamericanos en los que la CIA logró acceder a tan alto nivel. Los nuevos archivos sobre el asesinato de Kennedy, refuerzan y siguen comprobando dicha información.¿Cómo lo lograron? ¿desde cuándo existió este tipo de “cooperación” en temas de seguridad? Son preguntas sobre las que quizá los archivos recién liberados sobre el asesinato de Kennedy aporten pistas. Sabiendo que tres expresidentes fueron parte del servicio de agentes encubiertos de la CIA podemos inferir que el margen de acción y libertad de la CIA estuvo cobijado por el gobierno mexicano, pero también supieron medir bien sus límites y/o usar a la DFS –la cual fue creada con apoyo del FBI de Estados Unidos– y a su director, Fernando Gutiérrez Barrios, también informante de la CIA y amigo de Fidel Castro.

Silvia Durán fue un contacto en México de Lee Harvey Oswald -el presunto asesino de John F. Kennedy- y, según información disponible, fue interrogada en más de una ocasión por agentes de la DFS que compartieron la información con la CIA. ¿Supo de esto el gobierno federal? ¿lo permitió? ¿obedeció? Queda aún la duda si Durán fue, a su vez, agente de la inteligencia mexicana o de la CIA.[1] Como sabemos, la DFS fue disuelta en los años ochenta debido a sus nexos con el narcotráfico, negocio que la propia CIA décadas antes había explotado para financiar operaciones exteriores, quizá uno de los más conocidos haya sido el escándalo de la contra nicaragüense y el financiamiento ilegal.

En México los archivos sobre la violencia política en las últimas 4 décadas han sido censurados por el gobierno, como ejemplo ahí está la galería 1 del Archivo General de la Nación que se encuentra actualmente restringida. Los archivos sobre la DFS, de los militares, y otras instituciones nos han dejado sin la reconstrucción del pasado, sin conocer y entender nuestro presente.

Encontrar información sobre la forma en la cual actuó la CIA en México, la labor de la DFS en pasar información sobre Oswald, la subordinación del gobierno mexicano y también el grado de autonomía respecto de EU son algunos de los temas que se pueden encontrar en los archivos sobre el asesinato de Kennedy y quizá, si no vulnera la “seguridad nacional” de EU, liberen archivos sobre el financiamiento a organizaciones anticastristas en Estados Unidos y aquellos referentes a Luis Posada Carriles.

A pesar de la desclasificación de los archivos, esta no ha sido total. La lucha por la memoria histórica es una lucha por la desclasificación, el acceso y la transparencia es una lucha contra el Estado, allá en Estados Unidos y también por la reapertura de la galería 1 del AGN, la apertura total del archivo de la DFS y del CISEN.

The Huffington Post