Lo bueno y malo de pagar en el Buen Fin con tu tarjeta de crédito

Este año el Buen Fin en México tendrá lugar del 17 al 20 de noviembre y las tiendas, tanto departamentales, en línea así como aerolíneas participarán ofreciendo diversos descuentos y promociones a los consumidores. Si quieres conocer los comercios que participarán durante esta promoción, consulta la página oficial de El Buen Fin.

Quizá una de las cosas más difíciles que enfrenta una persona ese fin de semana es tratar de resistirse a las promociones, es decir, asistir a un centro comercial solo a “ver” qué promociones hay. Cuando era niño y acompañaba a mis padres a las compras creía que los artículos rebajados o con promoción eran una ganga. Sin embargo, cuando crecí comprendí que no siempre las promociones o descuentos son lo ideal y lo más barato, sino que cada persona debe aprender a identificar qué promoción es la que mejor se adapta a necesidades específicas.

Entre las lecciones que toda persona debe tener en cuenta al comprar en temporadas de rebajas son:

¿Pagar todo a meses sin intereses? En una encuesta de hábitos financieros en línea realizada en 2017 por American Express, Google y TNS muestra que los millennials (entre 18 y 35 años de edad) utilizan la tarjeta de crédito para evitar quedarse sin efectivo durante el mes, mientras que los adultos (entre 36 a 55 años) utilizan el plástico como financiamiento a corto o largo plazo. Aunque el famoso ‘compre ahora y pague después’ es muy tentador, la realidad es que si no sabes exactamente qué vas a comprar, podrías terminar adquiriendo lo que no necesitas y con una deuda a largo plazo.

Lo bueno: puedes comprar artículos como electrodomésticos, aparatos electrónicos o viajes a cómodas facilidades sin tener que desembolsar una gran cantidad de dinero en una sola exhibición.

Lo malo: evita comprar ropa o artículos que probablemente solo usarás por poco tiempo o incluso dejarás de usar antes de terminar de pagarlos, ya que solo te representarán un gasto innecesario.

Lo ideal: no compres todo a meses sin intereses, ya que las mensualidades podrían ser mayores a pagar el artículo de contado. Usa este tipo de promociones por el menor tiempo posible, así evitas adquirir una deuda a largo plazo.

A la hora de pagar, ¿qué me conviene más? De acuerdo con la misma encuesta, los millennials (entre 18 y 25 años) aseguran tener una tarjeta de crédito para aprovechar los beneficios y ofertas. Cuando pagas un artículo, lo más seguro es que te ofrezcan diversos métodos de pago que no tenías contemplados, que aunque suenan muy tentadores, por lo regular hacen que adquieras la deuda por un tiempo mayor.

Lo bueno: puedes tener un mayor descuento a la hora de pagar, ser acreedor a una bonificación en puntos de la tienda o pagar una menor cantidad cada mes.

Lo malo: si no eliges el método de pago correcto terminarás con una deuda por mayor tiempo e incluso por una cantidad mayor debido a los intereses o comisiones que se pudieran manejar.

Lo ideal: a la hora de pagar, pide a la persona que te va a cobrar que explique de forma clara las diferentes opciones y promociones con las que cuentan, así evitarás tomar una decisión apresurada.

¿Recompensas por pagar con tu tarjeta de crédito? Quizá suena a un engaño, sin embargo existen algunas ventajas por pagar con tu plástico: acumulas puntos de recompensas con tu banco que posteriormente puedes cambiar por diversos artículos o viajes, hay descuentos en ciertos establecimientos e incluso podría ser que Hacienda te regrese dinero por las compras realizadas. Recuerda que, desde el 2011 cuando se hizo el primer Buen Fin, la Secretaría de Hacienda realiza la Lotería fiscal, un sorteo que premia a las personas físicas por pagar compras de forma electrónica (a través de tarjetas de crédito, débito o por internet) a partir de 250 hasta 10 mil pesos. Las personas ganadoras reciben el total de la compra que hayan realizado. Este año el monto de esta lotería asciende a los 500 millones de pesos.

Lo bueno: al usar tu tarjeta como medio de pago participas para ser acreedor al monto de la compra que hayas realizado.

Lo malo: las compras hechas con efectivo no participarán para el sorteo.

Lo ideal: paga la mayoría de las compras con tu plástico y lleva un control de cuál es el importe máximo que puedes gastar. No por querer participar en el sorteo te excedas en gastos innecesarios.

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