¿De qué tamaño es la República de Facebook?

Además de las profundas implicaciones legales y políticas que rodearon a la audiencia del martes pasado en el Senado estadounidense, esta conversación revela un dilema que trasciende las fronteras de Estados Unidos.

“¿Cómo fue que Facebook, que se precia de poder procesar miles de millones de puntos de datos y transformarlos instantáneamente en conexiones personales para sus usuarios, de alguna manera no hizo la conexión de que los avisos electorales pagados en rublos venían de Rusia?”, le preguntó el senador demócrata Al Franken al asesor general de Facebook, Colin Stretch, durante una audiencia entre los representantes legales de los gigantes tecnológicos Facebook, Twitter y Google, ante un subcomité judicial del Senado estadounidense.

“Es una señal a la que debimos poner atención y, en retrospectiva, no la detectamos”, contestó Stretch. Esta respuesta hizo exasperar a Franken, quien se llevó las manos a la cabeza para después continuar con su cuestionario: “Si un anuncio político en Facebook fuera pagado con la moneda norcoreana, el won, ¿se comprometen a no colocarlo en línea?”.

“Nuestro objetivo es pedirle a todos los anunciantes políticos, sea cual sea su moneda, que presenten toda la información que demuestre que están autorizados para colocar anuncios. La moneda es una señal que no debimos dejar pasar, pero creemos que es una señal fácil de manipular”, dijo Strecth. Las respuestas del consejero de Twitter, Sean Edgett, y del director de Seguridad de la Información, Richard Salgado, aunque también titubeantes, se encaminaron a un rotundo sí.

Además de las profundas implicaciones legales y políticas que rodearon a la audiencia del martes pasado, esta conversación revela un dilema que trasciende a las fronteras de Estados Unidos. ¿Es posible que un país pague publicidad electoral en otra nación? ¿Se puede usar una moneda extranjera para pagar anuncios políticos? ¿Todos los países deberán crear una legislación especial para prevenir que esto ocurra? ¿Qué sucede con el término soberanía en la República de Facebook?        

“Facebook es el país más grande del mundo”, me dijo el director de una empresa tecnológica trasnacional hace unas semanas y tal vez no se equivoque. En julio pasado, el fundador y director general de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció que la plataforma había alcanzado el récord de 2,000 millones de usuarios mensuales, lo que supera con creces a la población del país con el mayor número de habitantes en el planeta, China, en donde viven casi 1,400  millones de personas y que representa más de cuatro veces la población total de Estados Unidos y casi veinte veces la de México. 

De acuerdo con reportes provistos por las tres compañías, durante un periodo de dos años en Estados Unidos, 80,000 publicaciones y anuncios en cuentas creadas por el gobierno ruso fueron vistas por 126 millones de personas. Twitter dijo que había eliminado 2,752 cuentas vinculadas a la Agencia de Investigación de Internet, la organización del gobierno ruso que está detrás de este escándalo, y Google anunció que un grupo de cuentas creadas por Rusia en su plataforma subieron más de 1,000 videos a YouTube.

Ninguno de los tres gigantes tecnológicos que participaron en la audiencia del pasado 31 de octubre dijeron de manera directa que apoyan una iniciativa de ley que regule la información sobre publicidad política en estas plataformas, un proyecto que varios legisladores están proponiendo y entre cuyas medidas podría encontrarse el que las grandes tecnológicas como Facebook guarden copias de todos los anuncios que se publican en sus sitios para ponerlos a disposición de la supervisión gubernamental.

También los legisladores de Reino Unido están preocupados por la participación que la publicidad de Facebook pudo haber tenido durante la campaña electoral que condujo al Brexit. Un comité de la Cámara de los Comunes publicó el martes 24 de octubre una carta abierta dirigida al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en la que detalla una serie de peticiones de información, sobre una posible injerencia rusia a través de la publicidad de la plataforma.

La solicitud es precisa, ya que requiere: muestras de todos los anuncios comprados por cuentas vinculadas a Rusia, ejemplos de todas las páginas de cuentas vinculadas a Rusia, información sobre los objetivos de estos anuncios y páginas, la cantidad de dinero pagada por estos anuncios y cuántas veces fueron vistos.

Con 44 millones de una población de mas de 65 millones de habitantes, Reino Unido es el décimo país con más usuarios de Facebook. En México hay 85 millones de usuarios registrados en Facebook, de una población de más de 120 millones de habitantes, lo que la hace quedar en el quinto lugar de la lista, después de la India, Estados Unidos, Brasil e Indonesia.   

Cabe destacar que mientras que en México el porcentaje de los hogares con acceso a Internet es de 47%, en el Reino Unido, esta cifra alcanza hasta 90 por ciento. Estados Unidos registra un número de usuarios de Facebook de 240 millones, que representa 73% de la población total de este país, que es de 326 millones de personas.

La idea de que la cantidad de usuarios de Facebook en todo el mundo supere con bastante ventaja a la población de varios países e incluso de continentes nos da una idea de lo complejo que es establecer restricciones a la venta de cualquier producto o servicio ya sea a partir de un criterio monetario, de nacionalidad o de fronteras.

Cifras dadas por Google durante su I/O 2017, en mayo pasado, indican que existen en todo el mundo 2,000 millones de usuarios de dispositivos Android y que varias de sus aplicaciones de correo electrónico, vídeo, mapas digitales superan ya los 1,000 millones de usuarios. Twitter cuenta con la menor cantidad de usuarios de los tres, con casi 320 usuarios.    

El alcance de que puede tener cualquier contenido que pase a través de las plataformas de estas tres compañías es un reto para las autoridades que quieran regular la publicidad política, electoral o de cualquier otro tipo que sea difundida a través de timelines, feeds, vídeos, lo mismo que si esta publicidad no se parece a cualquier otro comentario o intercambio que se dé entre usuarios reales de dos países distintos. El desafío es definir ¿cuáles son las reglas que se aplican cuando se discute sobre el tamaño de la República de Facebook?

* El Economista / Rodrigo Riquelme / rodrigo.riquelme@eleconomista.mx